Beneficios de la sauna

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Somos muchos los que aprovechamos los días de gimnasio para hacer  sesiones de sauna, pero es importante saber cómo usarla para disfrutar al máximo de sus propiedades. ¿Y cuáles son esas propiedades? Elimina toxinas, ayuda a dormir, alivia el dolor, y mejora la función cardiovascular y la respiración.

Pero recuerda que la sauna no es apta para todos, las altas temperaturas la hacen poco recomendable para embarazadas, personas con hipertensión y personas con problemas cardiovasculares. En esos casos, consulta a tu médico si quieres seguir utilizándola.

Ahora sí, ¿quieres saber los principales beneficios de la sauna?

Las saunas usualmente están a una temperatura de entre 80 y 100 grados, por lo que el cuerpo tiene que trabajar duro para conseguir mantenerse frío.  El corazón acelera sus latidos, aumentando la velocidad circulatoria y también se acelera la eliminación de residuos.

Así llegamos a uno de los principales beneficios de la sauna: la eliminación de toxinas, ya sea metales pesados como el plomo, el mercurio o el níquel), o sustancias como el sodio, el alcohol o la nicotina. Por supuesto, eso va acompañado de una importante pérdida de agua (alrededor de 2 litros) y minerales, por lo que una buena idea es tomar una bebida isotónica al salir de la sauna.

Otras ventajas son las siguientes:

  • Mejora la respuesta del sudor
  • Aumenta las defensas
  • Mejora la función cardiovascular y la respiración.
  • Alivia el dolor artítrico
  • Ayuda a combatir el insomnio y el estrés
  • Reduce la celulitis

¿Cómo se debe tomar una sauna?

Lo primero que hay que saber es que no es conveniente tomar más de 3 saunas semanales. Tampoco conviene tomar más de 2 al día, y cada una de ellas no debe superar los 15 minutos.

Los pasos a seguir para utilizar la sauna correctamente son los siguientes:

  1. Dúchate con agua templada y sécate antes de entrar en la sauna.
  2. Siéntate en el banco intermedio o superior para no sobrecargar el corazón. Túmbate o siéntate con los pies sobre el asiento, para mantener todo el cuerpo a la misma temperatura.
  3. Permanece unos 10 minutos. Las personas más acostumbradas pueden quedarse hasta 15 minutos, pero sólo si lo soportan bien.
  4. Levántate poco a poco para evitar mareos.
  5. Al salir, permanece unos minutos fuera de la sauna.
  6. Dúchate con agua fría, desde las extremidades hacia el centro del cuerpo.
  7. Si ya eres un usuario de sauna experimentado, puedes repetir el proceso.

Es bueno usar la sauna después de realizar un esfuerzo físico (como deporte), pero hay que dejar pasar unos 15 minutos en medio para que el cuerpo pueda reaccionar adecuadamente al calor. Además, no conviene entrar ni con el estómago vacío ni demasiado lleno.

Tampoco es bueno beber durante la sesión, pues la desintoxicación no se produce correctamente. Eso sí, conviene tener espernado una bebida isotónica para cuando salgas de la sauna.

Por último, recuerda que no debes ducharte con agua caliente después de la sauna.

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