¿ Son las dietas efectivas para los adolescentes que quieren adelgazar ?

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Todos tenemos bastante claro que los adolescentes de hoy en día -generalizando- tienen hábitos de vida poco saludables: beber refrescos, comer hamburguesas, ver la tele y jugar a la consola… como resultado, la tasa de sobrepeso en la juventud se ha disparado alarmantemente.

Y al mismo tiempo, este debe ser el momento de la historia en que más importante es para los jóvenes ser delgados para sentirse aceptados. Muchos -y sobre todo muchas- optan por recurrir a dietas, muchas veces sin consejo de especialistas, esperando el milagro.

Lo que no saben es que un estudio acaba de demostrar que es mucho más efectivo cambiar los hábitos de vida que ponerse a dieta.

¿Y por qué no funciona el ponerse a dieta con los adolescentes? Porque muchas veces quieren resultados inmediatos por lo que, por un lado, buscan dietas demasiado restrictivas, y por el otro, sienten frustración.

Además, es una estrategia nada efectiva para perder peso a largo plazo, ya que se centran en la pérdida de peso “necesaria” en lugar de centrarse en la adopción de hábitos de vida que aseguran un futuro libre de obesidad.Y no sólo no es efectiva, sino que es dañina para la salud, ya que están en una etapa de la vida en la que es imprescindible cubrir todas las necesidades de energía y nutrientes para favorecer su desarrollo. Por este motivo, las dietas demasiado restrictivas suponen un peligro muy superior en comparación con el supuesto beneficio de una ligera pérdida de peso que, por otra parte, no se mantiene en el tiempo.

En el estudio publicado en la revista de la Asociación Americana de Dietistas, se demostró que la mayoría de los jóvenes que  recurrieron a estrategias como utilizar laxantes o diúreticos, vomitar, ayunar, tomar suplementos diéteticos o embarcarse en dietas muy restrictivas, no consiguieron bajar de peso.

Por contra, los que cambiaron sus hábitos de vida, no sólo consiguieron bajar peso, sino que no lo recuperaron más tarde.

¿Y en qué consiste cambiar los hábitos de vida? Para empezar, en  ingerir menos calorías a lo largo del día, controlando el consumo de refrescos, dulces y comida basura, y sustituyéndolos por frutas y verduras. Lo mejor es que cuando uno se acostumbra a hacer esto, su cuerpo ya busca la fruta y le asquea pensar en comer y cenar en un mismo día dos hamburguesas grasientas.

Además de aprender a comer de forma sana, es fundamental que hagan ejercicio, y no hace falta correr la maratón, con ir al instituto andando en lugar de coger transporte público o subir y bajar las escaleras a pie puede ser suficiente. Por supuesto, cambiar una vida sendentaria por una activa es sin duda, la mejor garantía de éxito, no sólo para adelgazar, sino también para sentirse mejor con uno mismo.

¿Crees que la obesidad es un problema grave en la juventud actual? ¿A qué crees que se debe? Cuando tú eras adolescente, ¿llevabais una vida más sana?

Vía: Consumer

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